Shkhara

Shkhara

Shkhara desde la aldea de Ushguli, Svaneti

El Shakhara, a pesar de ser la tercera montaña más alta de Europa y el techo de Georgia, con sus 5.203 metros de altitud, es una cumbre muy poco conocida en occidente, quizás eclipsada por el Elbrus y sus 5.642 metros, a pesar de que el Shkhara es una montaña de mucha más envergadura en todos los aspectos, apenas es visitada por alpinistas y esquiadores de este lado del mundo. Su nombre en georgiano significa «Montaña rayada», haciendo alusión a su singular morfología.

No es una empresa fácil coronar cualquiera de sus dos cumbres, la Este de 5.203 metros y la Oeste de 5.068 metros, ni tampoco realizar la arista que las une, formadas de granito y esquisto cristalino, franqueadas por murallas verticales de dos mil metros de altura y asediada por los mayores sistemas glaciares del Cáucaso.

Se ubica en la frontera entre Svaneti y la república de kabardino-Balkaria en la Federación Rusa y su cumbre este es el techo del muro de Bezengi, una increíble cresta de 12 kms. de longitud que recibe el nombre del glaciar que la franquea por su lado norte, esta discurre en gran parte por encima de los 5.000 metros de altitud y está considerada la travesía más larga, ardua y comprometida de Europa, con una dificultad de 6B en grado ruso, no fue conquistada hasta 1931 por los austriacos Karl Poppinger, Karl Moldan y Sepp Schindlmeister.

Muro de Bezengi desde el glaciar del mismo nombre

Para completar con éxito la travesía, hay que coronar cuatro picos con más de cinco mil metros, la mayor concentración de cincomiles del Cáucaso, y otros tantos que rozan esa altitud, de este a oeste, hay que superar el Shkhara 5.203 metros, Shkhara Oeste 5.068 metros, Pushkini 5034 metros, Jangitau 5.059 metros, Shota Rustaveli 4.859 metros, montaña que recibe el nombre en honor al Shakespeare georgiano, Katintau 4.979 metros, Gestola 4.868 metros y Laiver 4.355 metros. En condiciones normales la travesía se completa en unos doce días, toda una empresa que requiere logística de expedición, quizás por ello y unido a su dificultad, es una actividad muy poco repetida en el Cáucaso. Atrás quedó la época dorada del alpinismo soviético, cuando el muro de Bezengi era el epicentro del alpinismo de dificultad en el Cáucaso, hoy queda reflejada la importancia del lugar en el campamento austriaco, construido a los pies del glaciar Bezengi, una moderna instalación con todas las comodidades, desde la cual también se accede a la segunda cima más alta de Europa, el Dijtau 5.205 metros, apenas dos metros más alta que el Shkhara, que franquea el glaciar Bezengi por el noreste.

panorámica del Muro de Bezengi desde el norte, el Shkhara a la izquierda

La primera travesía del Muro por parte de alpinistas soviéticos, fue llevada a cabo siete años más tarde, en 1938, por una expedición liderada por uno de los mejores alpinistas de la época, Eugeny Beletskoi, en dieciocho días. Los soviéticos consiguieron realizar la primera travesía de oeste a este, nada menos que veintidós años más tarde que la primera, en 1953, por la expedición dirigida por Kirill Kuzmin.

Si ya de por si sola completar la travesía es una actividad de primerísimo nivel, en invierno se convierte en toda una hazaña, ya que las temperaturas diurnas pueden alcanzar los -35º. En el invierno del año 2007, un trío de alpinistas moscovitas, intentaron realizar la travesía, previamente, habían dejado depósitos de víveres y material en diferentes puntos de la ruta, consiguieron realizar gran parte de la cresta, completando desde el Shkhara hasta el Jangitau, necesitando treinta días para ello, en este punto, la expedición terminó en tragedia, uno de los alpinistas falleció y sus dos compañeros fueron rescatados con un helicóptero cuatro días más tarde con graves congelaciones. hubo que esperar unos increíbles ochenta y dos años desde la primera travesía, hasta diciembre de 2013, cuando cuatro alpinistas de San Petesburgo, Sergei Kondrashkin, Petr kuzenkov, Nikolai Totmyanin y Viktor koval, consiguieron realizar la primera travesía invernal, en doce días, con temperaturas diurnas de -30º, por fin había sucumbido el Muro de Bezengi invernal.

Arista oeste Shkhara

Centrándonos en el Shkhara, estamos ante uno de los desafíos de alpinismo más difíciles de Europa, abrazada por los glaciares, Bezengi al norte, Bashaauz al este, Shkhara al sur y Khalde al suroeste, no tiene ninguna vía sencilla, y las dificultades oscilan entre 4B y 6B en la escala rusa, la mayoría de sus rutas se encuentran en la vertiente norte. La primera ascensión se realizó en 1888 por la ruta de la Arista Noreste, por el equipo británico-suizo formado por U. Almer, J. Cockin y C. Roth, esta ruta sigue siendo a día de hoy, una de las más asequibles y populares de la montaña, con una dificultad de 4B/5A en escala rusa y un desnivel de 1.600 metros. Algunas de las rutas más clásicas en esta vertiente son, el Espolón Este, 5B abierta en 1964 por un equipo liderado por P. Baudish; Arista Norte, 5B abierta por H. Thomas Chek y W. Muller en 1930; Cara Noreste, 5B abierta por I. Krainov y la Cara Norte abierta en solitario en dieciocho horas por Alexander Sheinov

Arista Noreste

Desde Georgia se accede a la vertiente sur desde la aldea de Ushguli, probablemente la comunidad habitada a más altitud de Europa, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ubicada a 2.100 metros sobre el nivel del mar. Ya desde el mismo pueblo se puede observar la imponente muralla sur con sus más de dos mil metros de desnivel.

Cara sur, desde Ushguli

Pocas son las rutas abiertas en esta cara de la montaña, la más clásica y repetida es el Pilar Sur, ruta Beknu-Khergiani, abierta como no podía ser de otra manera, por el extraordinario alpinista georgiano Gabriel Khergiani, una ruta con 2.300 metros de longitud y una dificultad de 5B grado ruso, ED Sup. como en el Ushba, su ruta a día de hoy es la más significativa de la montaña, y sobre todo, la más cultural, por todo lo que ofrece Svaneti, una ruta muy exigente, que puede completarse normalmente entre cuatro y seis días. A la subcumbre central se accede por la ruta Tevdorashvili. Otra gran ruta en esta vertiente es la abierta por los alpinistas georgianos Archil Badriashvili y Giorgi Tepnadze 6B M5 WI5 y 2.500 metros, abierta durante ocho días en estilo alpino, en el mes de febrero de 2018, convirtiéndose además en la primera ascensión invernal en esta Cara Sur.

Hasta la fecha, no hemos encontrado ninguna ascensión documentada del Shkhara por parte de algún alpinista del estado español. Estamos deseosos de poder documentarla.

Cara sur
A. Cumbre Oeste
B Cumbre Central (Subcumbre)
M. Cumbre Este (Principal)
D. Pik 4.600 metros
1. Ruta Tevdorashvili, pilar sur cumbre central
2. Ruta del pilar sur a la cumbre principal, Beknu-Khergiani
3. Ruta Badriashvili-Tepnadze, primera invernal

Por lo que respecta al esquí, el Shkhara, al igual que el resto de las grandes montañas del Cáucaso, y al contrario que en los vecinos Alpes, donde existe una intensa actividad y se ha esquiado «casi» todo, estas todavía están en «pañales», muy pocas son las líneas de esquí que se han dibujado en estas magníficas montañas.

Solo la cara sur del Shkhara ha sido visitada por esquiadores. En junio de 2008 los estadounidenses Jason Thompson, Seth Waterfall y Tyler Jones realizaron los primeros intentos documentados, a través del estético Couloir Sur de la cumbre oeste, ED S6, el hielo frustró su intento a dos tercios de la salida del couloir.

Shkhara Oeste 5.068 m. con el Couloir Sur en primer plano

En el año 2010, el alemán Peter Schön realizó un descenso parcial de la cumbre este, por la ruta del pilar sur, descendiendo en esquís con continuidad hasta 4.300 metros y a partir de ese punto alternó rápeles con zonas esquiables; Schon tuvo unos años bastante prolíferos en el Cáucaso, realizando entre otros el primer descenso de la vertiginosa cara sureste del monte kazbek 5.047 metros. Podéis ver magnificas fotos suyas del Cáucaso en http://www.ps-photo.net/

Llegando a la cumbre, foto Peter Schön www.ps-photo.net

En la primavera del año 2011, los franceses Gregoire Lestienne, Remy Vasseur y Fabien Challeat, realizaron el primer descenso del Couloir Sur de la cumbre oeste, varios intentos sufriendo las difíciles condiciones en las que se encontraba la montaña, ellos estimaron una dificultad de 5.4 E3 en la escala Toponeige, la más utilizada en los alpes. A continuación, os dejo un vídeo de ellos en Svaneti.

En 2015 Jason Thompson y Tyler Jones regresaron a Svaneti, esta vez acompañados por los canadienses Forrest Coots y Chad Sayers, se encontraron el couloir cubierto completamente de hielo y vieron frustrado su intento de nuevo. A continuación os dejo un enlace con el magnífico reportaje fotográfico de Jason Thompson del viaje.

Enlace jthompson

En mayo de 2018, los estadounidenses Brody Leven y Mary Mcintyre, se instalaron a los pies del corredor y después de varios días de mal tiempo con tormentas y ya cuando se les terminaban los días de estancia en Svaneti, el primero hizo un último intento consiguiendo el descenso y dedicándoselo a su amigo Andreas Fransson.

Brody Leven ascendiendo el Couloir Sur del Shkhara Oeste

Cabe destacar, como curiosidad, que todos los esquiadores norteamericanos que visitaron el Shkhara, estaban convencidos, que el couloir sur de la cumbre oeste no había sido todavía esquiado, desconocían la actividad de los franceses en el 2011, de hecho a día de hoy el American Alpine Journal considera el primer descenso de dicho couloir, el realizado por Leven en 2018.

Aquí podéis ver un bonito vídeo de Brody Leven y Mary Mcintyre con su actividad en el Shkhara.

Con todo esto, el Shkhara está a la espera de nuevo de audaces y talentosos esquiadores, sus desafiantes y glaciadas pendientes merecen que se dibujen grandes y atrevidas líneas.

2 Comments
  • José Luis Sánchez Cordon
    Posted at 18:33h, 29 enero Responder

    Gracias Nacho por tu artículos amplios y lleno de enorme simpatía hacia el Cáucaso. Coincido contigo en que esta región es un paraíso para la aventura de montaña. Es una región dura donde tú te tienes que diseñar tu ruta, buscar tu rincón para poner la tienda y disfrutar de una soledad envidiable. El Cáucaso está como los Alpes cuando se intentaban conquistar sus principales cimas
    No busquéis refugios, teleféricos o caminos trillados. Difícil será cruzarte con otros montañeros y más difícil es obtener información…. Pero ahí está la noble aventura. . Subir un «cuatromil» llevando todo a tus espaldas.
    En fin, podría hablar muchas líneas sobre las bondades de esta enorme cordillera (con una docena de montañas más altas que el M. Blanc) pero no quiero quitar espacio al autor de este artículo, de este foro. A. Nacho que ha conocido está región ( Svanetia) y que pienso que la ama y conoce profundamente. Espero volver pronto por Mestia y volver a «perderme» por sus salvajes valles.
    Buen artículo del tremendo muro del Skhara

    • Whitemotions
      Posted at 06:29h, 21 mayo Responder

      Muchas gracias Pepe. Nos veremos pronto, un abrazo.

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